miércoles, 28 de diciembre de 2016

ORDENADORES DE AUTOMÓVIL EN LA INFORMÁTICA


Muchos conductores han estado recibiendo advertencias de voces artificiales de sus automóviles desde que en los años 80 comenzaron a sonar las principales, como por ejemplo el típico aviso de "La puerta no está cerrada". Hoy en día, los modelos más sofisticados tienen incluso sistemas de reconocimiento de voz y cámaras con las que entender palabras y gestos de la persona sentada al volante. Los conductores pueden hacer preguntas sobre datos de su sistema de navegación GPS y obtener respuestas. Los sistemas de música obedecen órdenes verbales para reproducir canciones de un artista específico. Algunos automóviles pueden hacer cosas como marcar un número de teléfono, dar una advertencia verbal cuando el líquido limpiaparabrisas está bajo, o avisar de que más adelante hay tráfico. El sistema GPS, que sabe exactamente dónde está el vehículo y sus ocupantes, puede hacer sugerencias sobre restaurantes cercanos.

Aunque no se pretende que el automóvil sea inteligente como el famoso KITT de la serie televisiva de ciencia-ficción "Knight Rider" ("El coche fantástico", "El auto increíble", o con otros títulos según el país), sí se trabaja para conseguir que entienda mejor las necesidades de la persona que lo está conduciendo y se adapte mejor al estado de ánimo de ésta.

Ese ordenador caracterizado en algunos aspectos como una persona virtual, residiendo aparentemente en algún lugar del automóvil, debería ocuparse de más cosas además de las cuestiones meramente técnicas. Según vaya conociendo la voz de su conductor, sus expresiones faciales (obtenidas mediante una cámara a bordo) y su estilo de conducir, podría adaptar su conversación al estado de ánimo de la persona, igual que haría un pasajero humano. Si el ordenador que hay detrás de la voz sintética percibe que el conductor está nervioso, a medida que los sensores del automóvil van alertando silenciosamente al ordenador, de que la conducción de la persona sentada al volante se está volviendo errática, la voz podría intentar calmarla. Para lograrlo, se necesitaría no sólo emplear las palabras más oportunas sino también un tono de voz adecuado.

Las frías advertencias, en voz neutra, pueden incluso ser contraproducentes, porque no se tiene en cuenta la psicología humana.

En una serie de pruebas efectuadas con voluntarios que conducían en simuladores de conducción en el laboratorio, los investigadores pusieron a los sujetos en situaciones estresantes y comprobaron sus reacciones a las recomendaciones expresadas oralmente por el ordenador. Una de ellas, que algunos conductores recibieron, fue: "Usted no está conduciendo muy bien y necesita prestar más atención".

La advertencia, expresada de ese modo, puso más nerviosos a los conductores, por lo que se produjo la situación paradójica de que condujeron peor.

Según la voz insistía de manera impasible y retórica con una advertencia más severa ("Usted realmente necesita tener más cuidado"), la conducción empeoraba más. Finalmente, cuando la voz comenzó a insistir en que los conductores se detuvieran a un lado de la carretera, estos estaban tan nerviosos que algunos acabaron teniendo accidentes.

Basándose en todo este conocimiento, y programando adecuadamente la "empatía" del "cerebro" del automóvil, éste evitaría exasperar a las personas sentadas al volante y podría ser un mejor consejero sobre la conducción.
En toda discusión sobre lo fáciles o difíciles que son de utilizar determinados sistemas operativos acaba por aparecer la comparación de estos con los coches, es como la Ley de Godwin pero aplicada a la informática. Con una parte de razón se alega que no es requisito imprescindible saber mecánica para poder utilizar un coche.
Cierto, aunque no deja de ser un argumento falaz y una comparación horrenda, el equivalente al motor del vehículo en un ordenador sería el hardware y evidentemente para utilizar un ordenador no es imprescindible saber como se repara el hardware, instalarlo o desinstalarlo. Se podria concluir que a nivel usuario hay un empate técnico entre lo que se necesita saber y lo que no tanto para usar un ordenador como para usar un coche.
Pero si nos limitamos a los sistemas operativos el motor que mueve al mismo es el núcleo y tampoco es un requisito imprescindible saber como funciona el núcleo del sistema para usar un sistema operativo, ya sea Windows, Mac, Unix, etc…
Lo que sin duda es cierto es que en ambos casos (motores y ordenadores/S.O.’s) hay gente que no sabe usarlos minimamente, gente que no sabe que son y donde están los intermitentes o cuando y donde ponerlos, por poner un ejemplo.
En cualquier caso esto me recuerda un texto de esos viejunos, de los que pueden o no hacer gracia y que incluso podría ser algo exagerado … pero que mola bastante:
Si Microsoft fabricase coches:
  • El nuevo modelo saldría al final del año, no al principio como se había anunciado.
  • Siempre que se mejorasen las carreteras habría que comprar un coche nuevo.
  • De vez en cuando se apagaría el motor y tendría que volver a arrancarlo. Curiosamente aceptaría esto como normal y no iría a un taller.
  • En ciertas maniobras se “pararía” el motor y no volvería a funcionar hasta que no lo reiniciase completamente.
  • No podría llevar a varias personas en su coche a no ser que comprase “Coche NT” o “Coche Vista”. Aun así, tendría que adquirir los asientos por separado.
  • La marca “Sun Motor Systems” desarrollaría un coche solar 2 veces mas seguro y 5 veces mas rapido, pero sólo podría circular por el 10% de las carreteras.
  • Los avisos de peligro para aceite, temperatura, bateria, gasolina, etc. serían sustituidos por un indicador único diciendo: “Fallo general del coche”.
  • Los usuarios se alegrarían por las nuevas ventajas de “Coche Vista” olvidando que esas mismas ventajas ya estaban disponibles en las marcas rivales desde hace años.
  • Solo podría usar Gasolina Microsoft(™).
  • El Gobierno recibiría “subvenciones” del fabricante de coches en vez de pagarlas.
  • En caso de accidente, el airbag preguntaría “¿Esta seguro?” antes de accionarse.
  • El volante se sustituiría por un ratón.
  • Se tendría que memorizar una combinación de teclas para frenar, bueno, para intentar frenar.
  • Debido a alguna extraña razón, el motor tardaria 5 minutos en arrancar, pero esto también sería algo considerado normal.
  • Existiría un “Motor Pro” mucho más potente pero que, curiosamente, iría más despacio por la mayoría de las carreteras.
  • Al intentar realizar maniobras sencillas se encontraría a menudo con “Cancelar, Repetir, Ignorar”.
  • Cada 500 kms necesitaría una revisión general.
  • El velocímetro indicaría 70 a pesar de ir a 40, a veces mucho menos.
  • Después de arrancar, el motor no funcionaría correctamente, parándose al antojo para intentar cargar diversos “drivers”.
  • Cada vez que lleva un pasajero nuevo, tendría que configurar su coche de nuevo.
De todas formas y como curiosidad los coches llevan un manual de entretenimiento con ciertas indicaciones para el mantenimiento y uso del mismo, entretenimiento que varía de unos coches a otros y al que el usuario debe adaptarse en cualquier caso aprendiendo cosas nuevas (pequeños detalles la mayoría de la veces) cuando cambia de coche; con los sistemas operativos se puede escoger libremente cual usar, por ejemplo el que mejor se adapte a las necesidades de cada uno, cosa que pocas veces pasa con los coches

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